domingo, 16 de agosto de 2026

Jardines del Real (Viveros)

Los

Cauce antiguo del Turia en 1957, tras la riada, en la zona de los Jardines del Real

Así lo describe el cronista e historiador valenciano Vicente Boix (1813-1880) en su guía de viajeros publicada en 1850: "Es digno de visitarse, dentro de la ciudad, por su inmensa variedad de flores, el huerto de Vicente Roca, denominado el Hort de Dalt, situado frente la calle del Forá; el de D. Andrés Sancho, en el que fue del convento del Carmen: estramuros de la ciudad, el de D. Vicente Beneito, situado en el que fue del convento de S. Felipe, a la salida de la puerta de Cuarte; y los magníficos jardines de los Excmos. señores conde de Parsent y barón de Sta. Bárbara, junto a la Pechina; el de D. Rafael González Valls, en el huerto que fue del convento de Capuchinos, al estremo de calle de Alboraya; el de D. Juan Bautista Berenguer y Ronda; y el del Santísimo, a la vuelta del Ruiseñor: últimamente, el del señor conde de Rótova, junto al caserío de la Zaidía, y a la entrada de Marchalenes. En estos jardines no se puede entrar sin papeleta de sus respectivos dueños o apoderados; y aconsejamos a los viageros visiten estos sitios amenos, para admirar la fertilidad y escelente clima de nuestro país. También se entra con permiso por escrito del señor rector de la universidad, o del señor catedrático encargado, en el magnífico jardín Botánico, situado en el estremo de la calle de Cuarte, estramuros. El jardín llamado del General, que está a la bajada del puente del Real, es ameno e histórico, por haber reemplazado al antiquísimo palacio, que existió allí hasta el año 1810".




Fuentes:

"Manual del viajero y guía de los forasteros en Valencia", publicada en Valencia en 1850 por el historiador Vicente Boix (1813-1880). Versión digitalizada disponible en https://www.cervantesvirtual.com/obra/manual-del-viajero-y-guia-de-los-forasteros-en-valencia--0/. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 15 de agosto de 2022.


Jerónimo Munzer (1437-1508) describió así los jardines del Palacio del Real en su visita a Valencia en octubre de 1494: "Vimos también la Huerta del Rey, situada en un alto, abundante en frutos, acequias y estanques".

Arte en Valencia (1472-1522), de Miguel Falomir Faus (1966), director del Museo del Prado de Madrid, editado en 1996 por Consell Valencià de Cultura, Generalitat Valenciana. ISBN 84-482-1407-2. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=124074 (Consultado el 20 de julio de 2022).

Mapas, vistas aéreas y vistas satélite: Capturas de vistas satélite de Google Earth entre 1985 y 2022. El resto de mapas (1905-2022) proceden de la Cartoteca del Instituto Geográfico Nacional de España: Disponibles en: https://www.ign.es/web/mapasantiguos/index.html. Las Planimetrías son documentos manuscritos realizados entre 1870 y 1950, a escala 1:25.000, que contienen información planimétrica y son los trabajos previos a la realización del Mapa Topográfico Nacional (MTN). La Planimetría está fechada en 1905. El mapa MTN50 1Edi está fechado en 1953. El mapa MTN25 1Edi, de escala 1:25.000, está fechado en 1970. La vista aérea de 1956 fue realizada por la Army Map Service del ejército estadounidense sobre España.

Casa de la Ciudad de Valencia (precursora del Ayuntamiento)

 Así lo describe el cronista e historiador valenciano Vicente Boix (1813-1880) en su guía de viajeros publicada en 1850: "Fabricóse parte de este suntuoso edificio en 1342: en 1376 se acordó su ensanche; el gran salón de corte se fabricó en 1423, pero habiéndose incendiado se construyó otro en 1424, obra prolija, admirable y llena de preciosas figuras y caprichosos adornos. La capilla se fabricó en 1454; y en el 1512 el magnífico techo del salón que sirve de antesala, según se lee en la inscripción que ciñe su circunferencia. En los pisos bajos de este edificio estuvieron en otro tiempo las cárceles públicas, hasta 1585 en que se incendiaron. Aquí debe admirar el viagero las buenas pinturas que decoran la antesala de la capilla, donde existe un cuadro de la Concepción, notable, además de su mérito, por los retratos de los jurados con los trages antiguos que usaba el consejo: es de ver la espada del rey D. Jaime, las llaves de la ciudad que los moros entregaron al mismo rey, devueltas por la actual soberana Doña Isabel II; el antiguo y venerable pendón de la misma ciudad; la bandera que ondearon los moros el día de la rendición y el magnífico archivo que contiene numerosos documentos importantes. A la puerta de la calle de Caballeros hay una lápida, que dice así: D. O. M. Reinante Hispaniarum et Indiarum rege Philippo III pro rege Valentino Ludovocico Castillo toleto marchione Caracene. Flagitante et urgente Johanne a Ribera

Archiepiscopo val. Omnes mahometanae superstitionis reliquiae

Quod damnatam. Sectam impudenter observarent et de prodenda

Comuni patria Cum sempiternis christiani nominis hostibus

Clandestina Consilia comunicarent espulsae sunt. e. tota

Dictione valentina. Sine ullo poene tumultu Christomo Ciurana

generoso. Militarium primario consules Francisco March,

Civium primario Consule Malchiore valenciano de Mendiolaza

Generoso Balthasare Miguel Josepho Perello qui obit ante

Negotium confectum Et Didaco de Salines consulibus Marco Ruiz

De Barzena Rationum urbanarum Praefectio Michaele

Hieronimo Pavesi Tribuno Plebis vigessimo primo Septembris

Anno M.DC.IX."


Fuentes:

"Manual del viajero y guía de los forasteros en Valencia", publicada en Valencia en 1850 por el historiador Vicente Boix (1813-1880). Versión digitalizada disponible en https://www.cervantesvirtual.com/obra/manual-del-viajero-y-guia-de-los-forasteros-en-valencia--0/. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 15 de agosto de 2022.

García Cárcel, Ricardo (1975). «2. La gestación de las Germanías.». Las Germanías de Valencia. Barcelona: Edicions 62. p. 318. ISBN 84-297-1098-1.

El Tribunal de las Aguas de la Vega Valencia

 En


Así lo describe el cronista e historiador valenciano Vicente Boix (1813-1880) en su guía de viajeros publicada en 1850: "no hay un viagero que al penetrar por la ciudad del Cid no tenga presente este tribunal, último y venerable resto de nuestro antiguo régimen foral, respetado sin embargo por los gobiernos a pesar de las convulsiones políticas que ha sufrido hasta el día la nación. Creado por los árabes fue confirmado y ampliado por el rey D. Jaime I, concediendo a los acequieros la misma jurisdicción privativa que gozaban los moros antes de la conquista. Este tribunal lo forman siete síndicos elegidos por los regantes, todos labradores prácticos en el terreno, en esta forma: el de la acequia de Mestalla, Tormos, Rascaña, Benacher y Faitanar, Mislata, Favara y Rovella. El modo de proceder este tribunal es tan sencillo, como los de los antiguos patriarcas: el que se cree perjudicado cita a juicio al causante por medio del guarda de la acequia que riega. Ambos comparecen en él, y uno en pos de otro esponen las razones en que fundan la instancia y defensa respectiva: examínanse en el acto, si son necesarios, los testigos, o se citan para primera audiencia, y en seguida se decide el negocio sin apelación alguna. El síndico de la acequia en que se suscita la controversia no interviene en la decisión del juicio. Este tribunal celebra sus actos desde los tiempos más remotos en el atrio de la iglesia metropolitana y puerta llamada de los Apóstoles, todos los jueves no feriados, a las doce de la mañana".


Fuentes:

"Manual del viajero y guía de los forasteros en Valencia", publicada en Valencia en 1850 por el historiador Vicente Boix (1813-1880). Versión digitalizada disponible en https://www.cervantesvirtual.com/obra/manual-del-viajero-y-guia-de-los-forasteros-en-valencia--0/. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 15 de agosto de 2022.

La morería de Valencia

En 1850 el cronista e historiador Vicente Boix (1813-1880) describió así este episodio: "esta espulsión despobló el país, amenguó su agricultura, y le redujo a la impotencia".

Los moriscos de Valencia, como los judíos, tenían prohibido el trabajo artesano. Solo, excepcionalmente, se admitía la figura del criado musulmán en los talleres. Estas limitaciones se justificaban en el temor por parte de los cristianos de que si aprendían ciertos oficios pudiesen emplear sus conocimientos para ayudar a los piratas berberiscos que atacaban las costas valencianas. Las capitulaciones del gremio de carpinteros de Valencia establecían que "si el maestro tiene esclavos moros o judíos no les enseñará el oficio para que si recuperan la libertad y marchan a tierras de infieles no puedan contribuir a la construcción de naves que ataquen a los cristianos", según escribe Miguel Falomir Faus (1966), director del Museo del Prado y autor de "Arte en Valencia, 1472-1522". Los empleos de los moriscos se reducían a las tareas relacionadas con el agua: construcción de algibes, acequias y conducciones de aguas; y a la agricultura: cultivo de cañamiel (canyamel) en las tierras de Oliva y Gandía. En las ciudades (morería de Valencia) se dedicaban a oficios manuales concretos como la panadería o la zapatería.

La morería de Valencia fue asaltada en 1309, 1359 y 1455.



Fuentes:

"Manual del viajero y guía de los forasteros en Valencia", publicada en Valencia en 1850 por el historiador Vicente Boix (1813-1880). Versión digitalizada disponible en https://www.cervantesvirtual.com/obra/manual-del-viajero-y-guia-de-los-forasteros-en-valencia--0/. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 15 de agosto de 2022.

Arte en Valencia (1472-1522), de Miguel Falomir Faus (1966), director del Museo del Prado de Madrid, editado en 1996 por Consell Valencià de Cultura, Generalitat Valenciana. ISBN 84-482-1407-2. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=124074 (Consultado el 20 de julio de 2022).

García Cárcel, Ricardo (1975). «2. La gestación de las Germanías.». Las Germanías de Valencia. Barcelona: Edicions 62. p. 318. ISBN 84-297-1098-1.